El Ministerio de Salud debe ejecutar en el más alto porcentaje posible el presupuesto establecido para 2026 a base de la planificación que oportunamente se habrá hecho en 2025 y que ojalá haya contemplado acciones para corregir el déficit en medicinas, contar con el personal técnico de salud necesario, manejar adecuada y oportunamente los servicios de alimentación y asepsia, ejecutar oportuna y eficazmente el mantenimiento de la infraestructura de salud. Para lograr lo anterior, el Gobierno nacional tiene que asegurarse de contar con el personal idóneo, honesto y capacitado para interactuar con los procesos de adquisiciones de bienes y servicios en el sistema de compras públicas. Pero lo fundamental, sobre todas las cosas, será que el presidente Daniel Noboa y sus ministros involucrados en Salud y Finanzas sientan verdadera y genuina empatía por el pueblo. (O)

Iván Rueda Salazar, Esmeraldas