Barrio no nació como restaurante. Nació como una respuesta. En 2014, en el barrio Begonias de San Isidro (Lima) la idea era clara: tapeo peruano, porciones pequeñas, mucho sabor. Platos pensados para probar, compartir y volver. Pero el entorno —una zona empresarial— empezó a pedir otra experiencia. Más plato, más contundencia, la misma identidad. Y Barrio escuchó.