Una explosión registrada la madrugada de este miércoles 5 de febrero frente al edificio de la Prefectura de El Oro, en pleno centro de Machala, causó daños en la puerta principal, el piso y el interior de un local comercial, además de afectaciones en la estructura de negocios aledaños y edificios cercanos.

El hecho ocurrió cerca de la 01:00 en la intersección de las calles Rocafuerte y Junín, una zona de alta circulación comercial y residencial.

La detonación se produjo en la parte externa de un establecimiento dedicado a la venta de equipos y accesorios tecnológicos.

Publicidad

La onda expansiva provocó el desprendimiento de elementos de la fachada, daños en el interior del local y afectaciones visibles en otros comercios y departamentos del sector, lo que generó alarma entre los moradores. No se reportaron personas heridas ni fallecidas.

Tras una alerta, personal de la Policía Nacional acudió al sitio mientras realizaba patrullajes preventivos. Los uniformados constataron los daños materiales, acordonaron el área y realizaron una inspección inicial para descartar riesgos adicionales para quienes habitan y transitan por el sector.

Como parte de las diligencias investigativas, según el extracto policial, se recolectaron grabaciones de cámaras de seguridad.

Publicidad

En los videos se observa a una motocicleta sin placas con dos ocupantes, quienes se detienen frente al establecimiento, encienden una mecha con un artefacto explosivo y luego se retiran del lugar. En las imágenes también se aprecia el paso de un vehículo que presuntamente estaría vinculado al hecho.

El dueño del establecimiento indicó además que, alrededor de las 13:30 del día anterior, un individuo con casco y camiseta blanca habría ingresado al local y amenazado a una trabajadora, exigiendo el pago de dinero bajo intimidación. Con base en esta información, el hecho es investigado como un presunto caso de extorsión.

Publicidad

El incidente generó preocupación entre los comerciantes del sector. “Los daños se ven por todos lados, no solo en ese local; uno siente miedo porque esto pasó en pleno centro”, señaló un vendedor de la zona, quien pidió mantener su identidad en reserva por seguridad.

Otro comerciante cuestionó la sensación de control en el casco comercial de la ciudad.

“Antes se creía que aquí era más seguro, pero ahora a los delincuentes ya no les importa nada. Incluso atacan locales en el centro, donde se supone que debería haber mayor vigilancia”, manifestó.

Unidades especializadas como el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y la Unidad de Criminalística (UCM) participaron en el procedimiento.

Publicidad