Un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación y distribución de licor adulterado en la terraza de un edificio residencial, en el sector de Chillogallo, en el sur de Quito, fue clausurado.
Publicidad
Botellas eran selladas y etiquetadas con marcas, sellos de seguridad y registros sanitarios suplantados para ser vendidas.
Publicidad


Un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación y distribución de licor adulterado en la terraza de un edificio residencial, en el sector de Chillogallo, en el sur de Quito, fue clausurado.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Los dos delitos por los que el hombre fue condenado acarrean penas máximas de 20 años cada uno.
Publicidad